acostumbrado @ 12-25-2009 said:
Las personas propensas al rechazo emiten señales que dicen: "Pueden rechazarme". Aquellos que se sienten inferiores dicen y hacen cosas que ponen de relieve su inferioridad.
Los pesimistas se prestan a la desilusión. Todo esto me recuerda una broma que solían hacer en la escuela para niñas a la que yo asistía. Alguien, furtivamente, ponía en la espalda de alguna niña: "Dame una patada". Y la pobre niña se pasaba el día preguntándose por qué muchos se reían cuando ella pasaba.
Así es como muchos de nosotros actuamos en la vida. Tal vez sin que lo sepamos, pero de forma evidente para los demás, llevamos carteles que dicen: Rechazame o Hazme enfadar o Desilusioname.
Algunas personas parecen tener botones. A juzgar por su conducta, es como si estuvieran diciendo: ¿Quieres un poco de sentimiento de culpa? Pues bien, aprieta el botón superior. ¿Quieres autodesprecio? Prueba con el del medio. ¿Quieres ver un poco de ira? Oprime el botón inferior. Siempre responderé".
Otras personas invitan a la infelicidad por medios más complicados. Todos hemos conocido a alguien en una fiesta que enseguida impresiona a todo el mundo por su genio y brillantez. Sin embargo, la noche pasa y él no se calla nunca y su estilo comienza a debilitarse.
Empezamos a darnos cuenta de su necesidad compulsiva de ser el centro de atención. He aquí una persona diciendo, de manera indirecta: "Consideráme un pesado". Y así lo hacemos.