llueve de nuevo aki O.O k clima tan loco 0.0 frio y pareciera temporada de lluvias x.x k clima tan loco x.x.
Porque en lo cotidiano es donde me gusta encontrarme conmigo misma y con los demás. Porque de lo cotidiano nace lo extraordinario, lo insospechado, la alegría y la tristeza...Porque en lo cotidiano es donde más se aprende. Cuando llueve me da por pensar, y a mi alrededor sin embargo la gente está irascible. Yo es que soy así, demasiado rara quizá. Lo que a otros les molesta a mi me parece curioso, y a la inversa.
Me gusta ver llover y sentir la lluvia mojándome. Me encanta el olor que queda tras una tormenta, esa hierba mojada que huele a vida. Estar en la cama y escuchar el sonido de la lluvia es algo inexplicable. Me siento tranquila, serena, feliz. Envuelta en la sábana y placidamente relajarme con ese sonido. O estar sentada con un buen libro en invierno al calorcito de la chimenea, con olor a pueblo, y escuchar el sonido de la lluvia.
Pienso en personas, e intento que en este momento sean parte de mi. Recuerdo a mamá, que tanto le gusta la lluvia. Recuerdo su voz, su sonrisa e intento recordar sus abrazos, sus abrazos "rompecuellos". Me vienes tú también al pensamiento, tú que tantas veces me recuerdas que lo bueno está por llegar, que lo importante no es la meta sino el camino y lo que aprendemos en él. O tú, que sabes de mis tormentas y aún así sigues conmigo bajo el mismo paraguas.
Y ¿cómo no? me vienes tú, que desde que nacía decidiste acogerme en tu paraguas y desde entonces has estado a mi lado, aún cuando yo he decidido pasar de ti y salir a mojarme sin tenerte en cuenta. La lluvia resulta tan fácil de comparar con la vida real. El agua se evapora, se forman las nubes, llueve, todo se moja, sale el arco iris, ... Pero a veces, no muchas ¡y menos mal!, la lluvia se torna fea y deja sinsabores, es cruel. La lluvia aplasta, aterroriza, empobrece, entristece y hace daño. Y lo peor es que esas malas lluvias siempre van a caer en los sitios menos indicados. Deja malheridos a sus habitantes. Algunos de los que vienen a "verme" (leerme) han vivido en primera persona todo esto, y saben de que hablo. Del dolor de esas personas que de un día para otro ven como sus casas, sus tierras, sus vidas se van de repente y sin haberlo esperado, y sin embargo esa gente nos da auténticas lecciones de supervivencia, lecciones de esperanza. En culiacan el otro día granizó, pero no fue una granizada cualquiera, no. Fue una granizada de las que hacen historia y de las que causan daños irreparables. Evidentemente no es el mismo daño que puede causar en un país en el que los medios son insuficientes, pero es daño. ¡Qué se lo digan a los pobres agricultores!. Mi cámara y yo fuimos testigos del desastre, caían tantas piedras que parecía que estaba nevando de lo blanco que quedaba el suelo, para muestra un botón..
|