|
 |
| 06/25/2009 |
report photo |
permalink |
| |
77º CAPÍTULO:
Iba a abrigarme cerrando un poco los brazos, pero entonces Marcos pasó los suyos por encima de mis hombros, acariciándome éstos.
Volteé la nuca y le mostré una sonrisa.
Luego volví a perder la mirada en el panorama que veían mis ojos, casi buscando que el sol que comenzaba a desaparecer me diera la respuesta a lo que tanto me reconcomía.
Marcos: Carol…- Masculló. Reaccioné a la primera. Dirigí una mirada hacia él, y esperé a que terminara de decir algo, pues al fin y al cabo sólo había musitado mi nombre. Marcos: Lo siento… ¿vale?
«Un momento, ¿lo siento? ¿Esas no eran justo las dos palabras que iban a salir de mi boca en cuestión de segundos?»
Carol: ¿Qué? ¿Por qué? Marcos: Pues porque me he comportado como un imbécil y, debería haber pensado antes de actuar así… Carol: ¿Así cómo? He sido yo la imbécil, y la que no tendría que haberlo dejado así… Quiero que nunca, en la vida, se apague esta llama, ¿vale?- Le confesé con unos ojos empapados en nostalgia. Marcos: Tienes razón, pero que porque vayamos despacio, no significa que esa llama se vaya a apagar, ¿sabes? Al revés… yo me conformo con que te mire y me sonrías, con que te mire a los labios, lo comprendas, y me beses… Además, que independizarse con 16 años no es ir muy despacio, ¿no?- Me preguntó incluso divertido.
Yo me reí inclinando la cabeza.
Marcos: Anda ven…- Me susurró al oído.
A pocos minutos ya estábamos acurrucaditos en la cama. Yo permanecía acomodada sobre su pecho, el que acariciaba con cariño y con toda la dulzura del mundo, mientras él, deslizaba sus dedos con suavidad por mi pelo.
Respiré profundamente y me acurruqué más junto a Marcos. Ninguno de los dos dijo nada en un buen rato.
Marcos: ¿Nos vamos a quedar así todo el día?- Me preguntó elevando ambas cejas con un aspecto de inocencia que siempre conservaría. Carol: Sí, ¿algún problema?- Inquirí con una socarrona sonrisa. Marcos: No, sólo que son más de las once y aún no hemos ni cenado. Carol: ¿Y?- Articulé simplemente dándole un mínimo de importancia. Marcos: ¿Cómo que ‘‘¿y?’’, Carol? Que van a dar las doce y tengo hambre…- Insistió tozudo comenzando a incorporarse. Carol: ¡Aiiin...! Marcos, cariño, ¿quieres dejar un momento de preocuparte tanto por todo? Sabes muy bien que nunca dejaría que ese culito pasara hambre…- Dije dándole una palmadita en éste, y riendo casi inevitablemente.
Marcos sonrió agachando la cabeza. Se rascó la nuca con intensidad y volteándose dio un par de pasos al frente.
Carol: ¿Quieres quedarte aquí, Sr Novoa? Su chica no puede consentirle ni un minuto más.- Dije intentando amenizar la cosa.
Marcos no contestó, es más, hizo como si nada y se dirigió hacia la cocina.
Entendí que estaría cansado, y que no querría hacer otra cosa que comer y acostarse. Así que pasé de mis pícaras ideas, y terminando de abrir un poco la ventana volví a acostarme. Aún tenía calor, así que preferí quedarme en ropa interior, tapando mi cuerpo con las sábanas. Ahora estaba a gustito, y en poco rato cogí el sueño, echando el cuerpo a un lado cerré los ojos y me quedé dormida.
Un curioso ruido consiguió sacarme de mis sueños y hacerme despertar…
CONTINUARÁ...
Mejor tarde que nunca, ¿no? Y como lo prometido es deuda...
/CarolyMarcos
|
|
|
| |
| | Next > |
| |
|
|
|
|