Voldemort Nos levantamos y nos fuimos sentando en los sitios correspondientes. -Muy bien, ahora decir un número del uno al once - nos dijo desde la cocina.- Aru, empieza. -Vale, mmm...uno. -No, el de al lado, Harry. -Cinco. -No, siguiente. -Ocho -respondió Mione. -No, pasa número. Dan te toca. -Seis -No, siguiente, Vick. -Nueve-dije. -¡Correcto! din din din y la dama se lleva el premio -dijo saliendo con una enorme bandeja con una tapa encima. -¿Qué he ganado? -pregunté con muca hambre. Haru quitó la primera tapa, luego la segunda, la tercera, la cuarta, la quinta, la sexta (Debido al aburrimiento fuimos a ver un rato, lo que Mione denominaba un telefisión o telefusión: nota de todos) (Es televisión: nota de Mione). Luego la séptima, luego la octava hasta que llegó a una muy pequeña. -Ya está y tu premio es, la gamba de a suerte. Que aproveche.Venga, come, come -decía la mar de emocionado. Cogió la gamba- Venga que viene el tren, abre el túnel. -Quita que ya puedo yo -le quité la gamba de las manos, la mojé en la salsa y me la comí. -¿Qué hay de segundo? -preguntaron todos muy hambrientos. -Señoritas y damas, os voy a enseñar a gran variedad de segundos platos -dijo a modo camarero. Abrió una enorme carta para dejar paso a una simple frase escrita en grande: carne rellena. -Creo y hablo por todas que tomaremos carne rellena -pidió Soi. Haru miró a Dan y a Harry. -Las damas están de acuerdo, ¿no? -Cállate copito de nieve -le dijo Dan y Harry. -Habló el que lleva un delantal rosa con flores -dije -Ya pero a mí me queda súper divino -contestó a lo pijo. Reímos al oírle. -Venga, vete a por el segundo plato, niño malo -le ordenó Quina. Haru entró en la cocina, puso la carne en la bandeja y salió al salón. -¿Quién quiere ser el primero en probar mi delicatesen? -preguntó dejando la bandeja en la mesa. Todos cogimos lo que podíamos. La primera en dar un bocado fue Aru, el segundo fue Harry y solo con el olor fue caerse de la silla. -Que rico está, cariño -comentó Aru el hecho de que ella fuera vampira le daba cierta ventaja, pues no sentia el sabor de los alimentos. -Y Harry, ¿qué tal está? -De muerte -contestó retorciéndose en el suelo. La siguiente fue Mione, que lo echó por encima del hombros, al ver a Harry en el suelo no quiso arriesgarse. -Haru, mira que cuadro más bonito -le comentó Dan y Haru miro hacia donde señalaba Dan, él aprovecho y puso su trozo de carne en el plato de Harry. Él estaba un poco para ya, nunca mejor dicho. -Veo una luz, hay que te pillo, ah que te pillo y voy ser tu gran amigo -deliraba aun en el suelo.
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