JANIHIM @ 07-05-2009 said:
EL NEPENTES:
Ven a mi pecho, alma sorda y cruel,
Tigre adorado, monstruo de aire indolente;
Quiero enterrar mis temblorosos dedos
En la espesura de tu abundosa crin;
Sepultar mi cabeza dolorida
En tu falda colmada de perfume
Y respirar, como una ajada flor,
El relente de mi amor extinguido.
¡Quiero dormir! ¡Dormir más que vivir!
En un sueño, como la muerte, dulce,
Estamparé mis besos sin descanso
Por tu cuerpo pulido como el cobre.
Para ahogar mis sollozos apagados,
Sólo preciso tu profundo lecho;
El poderoso olvido habita entre tus labios
Y fluye de tus besos el Leteo.
Mi destino, desde ahora mi delicia,
Como un predestinado seguiré;
Condenado inocente, mártir dócil
Cuyo fervor se acrece en el suplicio.
Para ahogar mi rencor, apuraré
El nepentes...
CHARLES BAUDELAIRE.........
infierno_gothico @ 07-05-2009 said:
Cuando el impaciente espíritu abandona
La sólida cárcel de las Horas,
Derramando suave y sin demoras
Las ropas que lo vistieron día y noche,
Para trascender la carne que ata,
Sin someter jamás el corazón indomable,
En igual disolución, la arcilla
Que agitó las formas también huirá,
Transformada en fuego soplando en el viento.
No merecemos cambiar por vestidos luminosos,
Nosotros no, Oh Tierra, para que en tí cese
Nuestra gris resistencia por el frío y la oscuridad.
Estos ojos han visto con dolor, y ahora reposarán,
Un descanso que todos hemos deseado,
Y sobre tu seno de inmutable paz,
Cambiaremos con suavidad,
Lentamente hacia el Olvido.