No incites mi deseo, tu presencia basta y mi voluntad obedece, sólo con tu pensamiento me ordenas, porque te amo y por ti muero.
te amo tanto q daria mi vida por ti
Recorro el valle de tus anécdotas aquel remanso de tus dulzuras, recuerdo el cariño de tus palabras, aquel acento de tu voz, en la brisa me miro...