PRIMERA VEZ Me llamo Irene y fui al colegio en Miraflores en Lima Perú, lugar donde vivimos yo y mi familia. Recuerdo aún que la primaria fue fugaz, la cuestión sexual no existía para mi, luego vino la secundaria y eso ya me hacía sentir una verdadera señorita y casi mujer estaba en tercero, tenía 14 años. Entre mis compañeras conversábamos de cines, y también de enamorados. Había entre nosotras una chica mayor que había repetido el año y que tenía una experiencia bárbara; nos juntábamos en torno a ella para escucharle sus aventuras, una que otra le hacía preguntas, a las cuales contestaba con una lisura y se "mataba" de risa. La conversación, para nuestra edad, era interesante y, en su mayoría, participábamos Una tarde nos cuenta de su primera experiencia sexual, parece ser que sufría de ninfomanía, había salido con el amigo de su enamorado que tenía auto, el cual le había invitado a bailar, ella aceptó, tomaron unos tragos y luego salieron sin rumbo, en el camino ella lo había besado repetidas veces, lo cual motivó su reacción y ya la cosa era mutua, nos cuenta que el muchacho le estrujaba los senos y que le desabrochó el sostén, empezando él a besárselos, al sentir ella el calor y el éxtasis, bajó el cierre del pantalón del muchacho y estrujó su miembro contra su cuerpo, provocó que él le bajara su calzón para introducírselo; pero ella le pidió que en el carro no, porque tenía miedo que pudieran verlos, no llegaron a realizar el acto, ya que por ser menores de edad y no tener documentos no pudieron ir al motel Todo esto nos relató nuestra compañera, nos parecía difícil poder creerle, pero era cierto, incluso entre nosotras a la hora de gimnasia le gustaba exhibirse, y para ruborizarnos nos enseñaba su vagina y se ponía flores en los vellos, se frotaba los pechos y en varias oportunidades nos enseñaba cómo se masturbaba, todo mientras nos cambiábamos en ropa de deportes, se masturbaba hasta delirar de gusto y veíamos Que le chorreaba un líquido blanquecino espeso, otras veces pedía que le agarráramos los senos, ella se ponía las dos manos en la vagina y seguía el rito. Francamente era enfermante verla y oírla. Una vez una profesora que sospechaba, logró ver y escuchar todo, lo que provocó su expulsión y creyendo que alguna de nosotras la había delatado, su despedida fue llena de rencores Pero la curiosidad había sido sembrada, yo sentía que mi cuerpo era distinto, mis senos se habían prolongado, tenía vellos en la región púbica, el cual era abundante. Mis glúteos eran redondos mi cuerpo se había modelado. Quería experimentar, sino todo, algo de lo que había escuchado, soñaba con tener mi enamorado y a! fin un día viniendo del colegio, el ómnibus escolar, chocó con un microbús, por supuesto nos bajamos y a! hacerlo un muchacho me pregunta si me había golpeado y así empezó todo. Pronto me visitó, y el primer beso fue justo al mes. Se me declaró, me dijo que le gustaba mucho y que quería que fuese su enamorada, yo acepté, era un chico interesante y alto, nos veíamos después de las comidas y los sábados y domingos Sentía estremecerme toda cuando me juntaba a él para besarme. Frotaba su pecho contra mis senos y yo podía sentir la sensación de su pene erecto entre mis piernas y frotándolo contra mi pubis, tenía ganas de acariciarlo y saciar mi curiosidad, pero me detenía. Una noche decidimos venir a pie a la salida del cine y por el Parque Salazar. Sus caricias eran muy ardientes. A menudo me volteaba, dándole la espalda, y entre mis glúteos sentía su pene, haciéndome sentir unos deseos enormes de ser poseída, sus besos ardientes, recorrían mi cuello, llegando al principio de mis senos para volver a recomenzar de nuevo. Esa noche nos detuvimos en una parte oscura e íntima, nos besamos locamente, puso sus manos en mi cintura y poco a poco fueron subiendo hasta mi pecho, quise apartarlas, pero él me dijo que me dejara, poca resistencia pude ofrecer, pues sus caricias eran algo que yo deseaba. Me dijo que quería tenerme, yo también quería, pero que tenía miedo a que me doliera y que nos vieran, él me aseguró que nada pasaríaEntre besos y caricias procedió a desabrochar mi blusa, me bajó el sostén, levantó mis senos y comenzó a besarlos primero, luego suavemente lamió la aureola del pezón, en ese momento mis pezones se volvieron duros y firmes y procedió a mamarlos. Un deseo irrefrenable fue apoderándose de mí. En un momento sentí su mano acariciándome los muslos e iba subiendo más y más arriba, le dije que no, que dejara, con un beso rabioso de lujuria tapó mi boca, luego su lengua moviéndose en mi cuello, en mi oído, en mis labios y me dejé. Tal era mi deseo. Luego sentí su mano en mi sexo, acariciando mi clítoris, presionando mis glúteos. En un susurro me dijo que me quitara el calzón, yo extasiada me lo quité. Sus caricias en mi sexo y en mi cuerpo fueron más fogosas.Sin darme cuenta é! había abierto el cierre de su pantalón y extraído su miembro y comenzó a frotarlo contra mi ...
CONTINUA MAÑANA!
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